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| González y Báez protagonizaron un “peleón”. Para el jurado fue empate |
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Escribe: Gustavo Ferradans
(de nuestra Redacción)
Matías González y Lucas Báez empataron en fallo unánime de los jurados en la pelea de fondo de nivel profesional que se desarrolló en el gimnasio del Prado Español de Villa Nueva.
Unas 350 personas reconocieron con un cerrado aplauso a los oponentes, que brindaron un gran espectáculo, con una pelea entretenida y donde ambos se brindaron por el espectáculo.
Lo mismo sucedió con las preliminares amateur, donde se vieron peleas entretenidas y con púgiles bien preparados y con pesos equivalentes, todo para cerrar con una organización para destacar en todos los detalles, a diferencia de otras que oportunamente fueron criticadas.
En un coqueto escenario, como lo es el gimnasio de la Asociación Española, González tuvo un muy buen debut en el campo rentado, mientras que Báez conservó su invicto de tres combates, con dos victorias (una antes del límite) y un empate, y mostró también su evolución con respecto a sus últimas presentaciones en la ciudad.
González, al cabo de las cuatro vueltas que duró el combate, fue más que su rival, aunque los jurados fallaron empate en tarjetas idénticas de 39 a 39.
@ La pelea
En el transcurso de la pelea, donde ambos púgiles ganaron dos rounds cada uno, fue el pupilo de Sergio Merani el que sacó una mayor ventaja.
En el primer asalto, Báez salió a buscar la iniciativa, pero el round fue parejo y la iniciativa pretendida se transformó en ir solamente hacia adelante, sin marcar la diferencia y recibiendo las contras de su rival. Una mano impecable de Báez en el epílogo del asalto volcó a su favor el asalto, para un 10-9,5, de un round con mucha paridad.
En el segundo round, más sereno y menos ansioso por su debut, González colocó los mejores golpes, desbordó a su rival, que siguió yendo para adelante (repito, sin tener la iniciativa). Cada ataque o contragolpe de Matías González llegaron con claridad a la humanidad del villamariense radicado en Junín. La vuelta fue 10 – 9 para González.
En el tercero, González se lució. Se animó a bailar sobre el ring, pegar, salir, volver a pegar, contragolpear, y dejó durante todo el asalto sin distancia a Báez, que no lo pudo encontrar a su rival. Báez llegó a dejar la sensación que estaba confundido, sin encontrarle la vuelta a un rival, que hasta se animaba a lucirse, con pasos y lanzamientos en distintos ángulos que se vieron en otras épocas del boxeo, donde lucían verdaderos grandes de los puños: como Leonard y Alí.
El 10 a 9 en las tarjetas, parecía poco ante semejante diferencia evidenciada sobre el cuadrilátero.
En el cuarto capítulo, la pelea volvió a ser pareja, Báez buscó la mano salvadora para definir el combate y su rival evitó los cruces. Sobre el final de la vuelta, una distracción de González le permitió a Báez encontrarlo y conectar un claro golpe al mentón que marcó la diferencia en un asalto con poca acción. La tarjeta: 10 – 9, 5 para el pupilo de Bonami.
La tarjeta final de EL DIARIO fue de 39 a 38 para González.
Lo que pasó después fue la reacción del público, muchos de ellos en desacuerdo con el resultado; la mayoría había visto ganar a González y unos menos a Báez.
Un jurado opinó para EL DIARIO: “El bailoteo ese no cuenta para las tarjetas”, haciendo alusión a un recurso técnico que mostró González en varios pasajes de la pelea (imitando a otros colegas con marcada calidad técnica, como una táctica de lucimiento y distracción hacia sus rivales y seguidamente, realizando descargas de golpes).
“El boxeo es el arte de pegar y no dejarse pegar”, expresa una frase tan vieja como este deporte, pero no todos la entienden. Ir para adelante no significa llevar la iniciativa, confundir eso es como no diferenciar entre golpes que parecen efectivos y efectistas (que provocan un fuerte ruido pero por pegar en hombros o antebrazos, pero no genera ningún efecto en el rival).
Si los miembros del jurado entienden que lucirse, vistear, quebrar la cintura, “bailotear” el ring es parte de una pantomima, y se lo castiga al que lo realiza con un fallo decididamente en contra, estamos matando la verdadera esencia del boxeo.
Seguramente, si hubiera dependido de jurados como los de la Comisión Municipal local, púgiles de la talla de Locche o Ballas, nunca hubieran llegado a campeones del mundo. Precisamente, porque “no dejarse pegar” es el otro 50 por ciento de la cuestión.
@ Los otros resultados
Preliminares amateur:
1ra. pelea: liviano: Andrés Genovese (Villa María) le ganó por puntos a Elio Mamondez (Córdoba).
1ra. pelea: liviano: Fernando Deheza (Villa María) empató con Daniel Fidani (Córdoba).
3ra. pelea: pluma: Gonzalo Gea (Villa María) empató con Alan Luque (Córdoba).
4ta. pelea: liviano: Sebastián Domínguez (Villa María) ganó en fallo unánime con Abel Chungará (Córdoba).
5ta. pelea: José Paz (Las Varillas) le ganó por puntos a Cristian Cardenas (General Deheza).
6ta. pelea: Diego González (Villa María) derrotó a Gabriel Luque (Córdoba).
Pelea profesional
7ma. pelea: pluma: 4 rounds: Matías González (57 kg) – Lucas Báez (56,600).
Arbitro: Raúl Ramírez.
Fiscalizó: Comisión Municipal de Box de Villa María.
Tarjetas: Jue: 39 – 39, González 39 – 39 y Ledesma 39 – 39.
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