|
Cansados de
esperar el
monumento
a los héroes
“Mambrú se fue a la guerra, no sé cuando vendrá... será para la Pascua? o para Navidad?”
A los añosos como yo, nos enseñaban esa canción, si hasta nos parecía linda. Nadie, solamente el destino, se encargó de enseñarnos lo que era una guerra... varios borrachos locos que no salieron debajo de su escritorio (por las dudas). Infinidad de mentiras, mentiras y mentiras y seguimos con las mentiras... Sólo un familiar de un soldado caído, conoce lo que es realmente la guerra, los honores de los héroes y el dolor de las ausencias.
No obstante, allá hace varios años, en el Gobierno del que fue nuestro intendente (Miguel Angel) Veglia se armó una mínima imitación del Obelisco en honor a los combatientes de Malvinas, perdido detrás de una fila de panteones, que el que no estaba bien asesorado, no lo encontraba.
Varios años después, los abuelos de la Clase ‘25, lograron que ese mismo monumento fuese trasladado bajo el añoso palo borracho que preside la rotonda central de la segunda entrada al cementerio, algo más nuevo que ya iba tomando dimensiones.
Personalmente, le estoy agradecida al doctor Veglia por todo lo hecho en su gestión y a los abuelos de la Clase ‘25, ya que fue posible el traslado del monumento a un lugar más visible. Gracias, muchas gracias.
Y llegó el año 2000. Será eterno, sincero e imborrable en el recuerdo, el apoyo del Gobierno municipal de don Eduardo Luis Accastello y los mismos veteranos de guerra que se turnaban en sus horas de trabajo la construcción del inmenso monumento enclavado en la conjunción de los bulevares España, Vélez Sarsfield y Argentino, punto neurálgico de la salida y entrada a la ciudad de Villa María, desde todos los alrededores.
La inauguración hizo caer lágrimas a muchos de los cientos que nos reunimos en la gran fiesta en reconocimiento al esfuerzo, al valor y patriotismo. Parecía el final de una larga trayectoria no feliz (porque incluye la guerra). Pero así, nos daba el merecido reconocimiento a los veteranos de guerra y un poco de paz a los familiares de los caídos en combate.
Hasta allí todo parecía bien, que todos los días 2 de abril de cada año, era algo muy importante ofrecer nuestra presencia y nuestra oración por la paz de los que no volvieron y a los que están otra vida después de la guerra... loca y sin sentido.
Pero siempre hay algo más. Un cráneo que debió pensar, ver, estudiar y prever las consecuencias probables antes de abrir la boca, propuso lo que tenemos a la vista, una rotonda justo en el centro de los bulevares. Está muy bonita, sí, un enorme círculo con plantas, luminarias y se aseguró casi dos años atrás, que levantarían en el centro del mismo un monumento con placas de los soldados desaparecidos villamarienses.
Luego los días, semanas y meses se fueron alargando y lo que se afirmó para el pasado año, pasó. Y también pasó otro 2 de abril y muchas consecuencias que no previó el genio y otra vez quedó atrás, a un lado... y el futuro incierto del lugar que iba a llamarse “El paseo del veterano”, previsto para inaugurar este aniversario de la ciudad el 27 de setiembre de 2010.
¿Cuál será el próximo pretexto? Yo no lo sé... ¿Será como el regreso de Mambrú? Lo que sí puedo asegurar que deja mucho dolor y decepción, la confianza se debilita y el hecho de creer... no va más.
Elda Vaglio (madre del cabo Roberto Adrián
Busto, caído en combate) DNI: 3794929
Otras notas de la seccion Opiniones
Escriben los lectores
Escriben los lectores
Una historia, entre tantas
Los lectores también escriben
Lamentable
|