Escribe: Daniel J. Cerutti
Colón definió en la parte final un cotejo que se le presentó dificultoso por la dura resistencia que opuso el local durante casi todo su transcurso. Con juego mezquino y carente de visión ofensiva, Sportivo complicó las chances de un equipo que bregó denodadamente por una victoria, que recién efectivizó en los últimos 15 minutos del encuentro.
Desde el principio se percibió mayor predisposición en ataque del visitante, en contraste con un esquema ciertamente especulativo y sin ambición expuesto por el “Albo”.
La mayor fortaleza física del huésped fue fijando supremacía en el medio campo, donde Grande, Luppo y Elhall, progresivamente, exigieron a los defensores de Playosa.
A los 30 minutos, el local se salvó; luego de un córner, Sandrone conectó un violento remate de media vuelta que dio de lleno en el travesaño, cuando la valla de Garetto parecía caer ante la velocidad de la acción y potencia del disparo. Colón después de los 30 minutos fue claro dominador, con estilo más homogéneo y efectivo en el juego, mientras que el local tendía a retroceder dando libertad a los organizadores del visitante.
En el segundo período no varió demasiado el trámite; el visitante insistió una y otra vez con un dominio potencialmente efectivo, que recién plasmó en la parte final del encuentro. Colón, antes del gol de Sandrone, con perfecta definición sobre los 30 minutos del complemento, tuvo dos o tres jugadas muy bien conjuradas por Garetto. Además, un cabezazo de Sandrone en el travesaño y otra dudosa acción dentro del área, donde Demichelis fue trabado ilícitamente, sin sanción por parte del dubitativo árbitro Eduardo Rodríguez. Playosa no creó peligro en ningún momento, sin lograr claridad ni distinción en sus arrestos ofensivos; en su labor, sólo puede elogiarse su gran voluntad para mantener un resultado favorable, mínimamente una igualdad frente a un rival más dotado física y técnicamente. Soportó estoicamente los embates del equipo de Leonardo Comba, hasta que a los 30’, luego de varios rebotes en el área, Sandrone venció a Garetto con un fuerte disparo que penetró en la parte alta de la valla, dando contenido preciso al dominio de su conjunto.
El recién ingresado Ruarte definió una buena jugada a los 42’, con disparo rasante de zurda, que no pudo ser contenido por el guardavallas local, colocando el dos a cero.