La cosa es así: Hernán Conen viene del rock, del cine y del pop. De hecho, se recibió de licenciado en Cine y TV en la Universidad Nacional Córdoba y desde hace años graba bandas cordobesas en su propio estudio.
Alfredo Fraschini, por su parte, es doctor en Letras Clásicas recibido en la UBA, experto en literaturas populares argentinas y un brillante pianista clásico.
A pesar de estas diferencias de “mettier”, de ciudades y tendencias estéticas, ambos convergen (prodigio de pertenecer espiritualmente a nuestro país) en el tango, género que pareciera capaz de borrar toda diferencia generacional o geográfica.
De este maridaje nació el proyecto de investigación que concluirá con la grabación y la puesta en escena de “María de Buenos Aires”, la opera-tango compuesta en 1968 por Astor Piazzolla con textos de Horacio Ferrer. Pero, ¿cuál es el fundamento académico de este disco? se preguntarán quienes lean este artículo.
La respuesta está en el título del proyecto: “Nuevas tecnologías relacionadas a la puesta y grabación de una obra conceptual”. Aunque también podría (y debería) agregarse “nuevas propuestas asociativas entre un centro filológico y un estudio de grabación al servicio de la música ciudadana”. Y esta cruza quizás sea la mayor riqueza del proyecto
“Es un desafío enorme”
“La investigación nos acercó al desarrollo de técnicas que en la faz comercial ya están funcionando, como las puestas en vivo de orquestas pequeñas con muchos instrumentos virtuales”, comenta Conen.
Luego remarca que “la primera etapa del proyecto consistió en una prueba piloto: la grabación de un disco de tangos arreglados por el profesor Fraschini e interpretado por su hija Roxana” (cantante lírica en la ópera “Drácula”, de Cibrian-Mahler).
“La segunda etapa ya comenzó y se extenderá hasta 2013. Incluirá la grabación y la puesta en escena de la obra de Piazzolla, pero con un lenguaje moderno y usando la virtualidad no sólo en la grabación, sino durante la puesta. La idea es poner las nuevas tecnologías al servicio de una nueva visión de ejecución de una obra en estos tiempos”, señala Hernán.
Respecto a la responsabilidad de interpretar a Piazzolla desde una óptica experimental, el profesor de la materia Sonido y Producción Musical señala que “es un desafío enorme. No es lo mismo tocar una obra que no fue editada a otra que ya tiene muchas versiones. Eso nos da una responsabilidad tremenda. De todos modos, Piazzolla ya había previsto la incorporación de guitarras eléctricas y baterías, instrumentos que en ese tiempo no eran tradicionales en el tango, dando por sentado que los intérpretes de su obra se pueden tomar muchas libertades. Y nosotros también las vamos a tomar, porque vamos a introducir tecnologías de timbres y texturas nuevas y experimentaremos en la puesta con iluminaciones y escenografías. La idea es hacer algo no tradicional en el sentido visual y auditivo”.
-¿Cuál es la razón fundamental de la virtualidad en la música en vivo?
-Tiene que ver con un problema real que se plantea cada vez que hay una puesta tan grande como María de Buenos Aires: la falta de dinero o de recurso para que haya una gran orquesta o un gran elenco de actores. Las tecnologías vienen a solventar desde el vamos esta carencia. Hoy, con recursos diferentes a los tradicionales, obtenés los mismos resultados. Las nuevas tecnologías no sólo simplifican, sino que estéticamente aportan muchísimo.
Iván Wielikosielek
Especial UNVM