Dentro de un rendimiento colectivo que todavía no convence, hay un jugador de Alumni que supo demostrar un nivel importante por su propio peso.
Se trata del villamariense Santiago Aloi, ya considerado un comodín en este equipo, más allá que debió arrancar el torneo mirando desde afuera.
Tras una aparición sobresaliente en el Argentino A, el volante partió a Inglaterra, hizo la pretemporada en Dublin (Irlanda) y no pudo quedar en Europa. Cuando volvió a la ciudad, Julio César Toresani lo dejó como alternativa.
Sus ingresos rutilantes desde el banco le hicieron cambiar de idea al “Huevo”, que debió incluirlo como titular para luego transformarlo en la carta más interesante, un comodín que utilizó como media punta (en Río Cuarto) y volante por izquierda (en Plaza Ocampo) y que ahora, con la llegada de Héctor Machado, asoma como enganche para el partido de esta noche, ante Rivadavia.
“Son las funciones que uno puede hacer; lógicamente que me gusta jugar de enganche, es una posición que te permite jugar más cerca del arco rival, donde tengo que asociarme con Cristian (Rami) o Alejandro (Jensen), que son jugadores con características diferentes”, contó ayer Aloi, en diálogo con EL DIARIO.
“Lo importante será la concentración; debemos estar mentalizados adentro de la cancha y buscar jugar un poco más”, reconoció, al tiempo que sostuvo que percibe la previa “con optimismo”.
En cuanto al arribo de Machado, Aloi contó que “nunca lo había tenido de técnico, aunque lo conozco del fútbol”.
“Es un hombre que está identificado con los colores del club y hace hincapié en esa identidad que se pretende para estos momentos; ojalá que podamos plasmar su idea en la cancha para quedarnos con los tres puntos que son importantes en esta etapa del torneo”, remarcó el villamariense.