Desde el año 2010, en el que la Municipalidad de Villa María decidió dar impulso al Plan “Promover”, que desarrolla el Ministerio de Trabajo de la Nación y que persigue la inserción laboral de personas con discapacidades, ninguna de las empresas que participó decidió poner en blanco a los beneficiarios luego de finalizado el período de “beca”.
Así lo confirmaron distintas fuentes del municipio, quienes no dudaron en asegurar que existe un claro desinterés por parte de las firmas comerciales privadas al momento de abrir las puertas a personas con capacidades diferentes, aún pese a la existencia de este tipo de proyectos, que reparan beneficio y facilidades como es el caso de abonar el ciento por ciento del sueldo del becario.
Cinco becarios y poco interés
Hace cuatro meses, el municipio informó que el sector público tenía los cupos cubiertos que establece la ley en cuanto a la integración de personas con discapacidades al ámbito laboral, por lo que, cómo desde hace años, instaban al sector privado a formar parte de la iniciativa. “Ninguna empresa se acercó para solicitar formar parte de este programa”, sentenció Pablo Paris, quien coordina la Oficina de Empleo del municipio y lleva adelante lo referido al “Promover”.
Actualmente son cinco las personas con alguna discapacidad que están haciendo entrenamientos laborales por medio del “Promover” y se desempeñan en alguna empresa privada. Las firmas que accedieron a darles trabajo son la fábrica de manteca ELCOR; Fadepa, la fábrica de pinturas en Villa Nueva; la panadería Signoretti; ferretería Cano y la pinturería Suárez.
“Pero no son empresas que se hayan acercado, sino que nosotros (el municipio) las fuimos a visitar y algunas accedieron, no todas”, aclaró y reiteró: “No es fácil, no hubo ningún comercio que por sus propios medios se haya acercado”.
“Desde la Oficina de Empleo usamos dos métodos para lograr abrirle una puerta a estos chicos, uno es hablar con una empresa directamente para pedir que los tomen y otro es enviar a los chicos a una entrevista”, detalló Paris.
Los entrenamientos duran entre cuatro y ocho meses, dependiendo del puesto y la tarea que deben realizar. A los jóvenes se les paga una prestación de entre 1.500 y 2.000 pesos por asistir cuatro horas por día de lunes a viernes. El 100% del sueldo lo paga el Ministerio de Trabajo de la Nación.
“Vencido el plazo de entrenamiento, si la empresa quiere, puede ponerlos en blanco, pero eso es algo que todavía no logramos”, reveló Paris. “Ninguna empresa optó por continuar dándoles una fuente de trabajo”, aseveró.
“Intentan evitarse un problema”
La secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa María, Verónica Vivó, consideró que “las empresas y comercios no han aprovechado el programa fundamentalmente por el miedo a cómo afrontar distintos temas que puedan suceder como, por ejemplo, las faltas de accesibilidad que pueda tener un comercio si recibe a una persona en silla de ruedas”, examinó.
“Intentan evitarse lo que creen que sería un problema, cuando, en realidad, desde el municipio acompañamos y facilitamos esas cosas en este tipo de casos”, repasó.
Vivó dijo que “más allá de este tipo de herramientas”, como el Plan “Promover”, “sigue costando muchísimo la inserción de personas con discapacidad en el ámbito laboral privado”.